lunes, 24 de diciembre de 2012

Yes, we live in agarzonian times


Diciembre de 2012, casi un cuarto de siglo después de la caída del Muro de Berlín y ahí los tenemos, el comisariado en pleno celebrando un congreso. Los 100 millones de muertos (y contando) tienen que estar revolviéndose en la fosa común. Los de la perversa ideología del puñito en alto perseveran en su empeño de esclavizarnos. No pedirán perdón, no, nada de eso. Sólo faltaba. Los tiranosaurios del cretácico no sólo se resisten a extinguirse, sino que viven la mar de bien a costa del contribuyente.


De entre la horda puñitera me quedo con uno, el que está asomando la gaita en la esquina inferior derecha. Sí, es él, es agarzon, alias Pijus Economicus, un zangolotino que iba de caudillo indignado en Málaga (ya saben, apolítico y esas cosas), pero que en realidad era comunista. Cuando decía yo en la tele que lo que defendían los del 15-M era indistinguible del puro comunismo me llamaban de todo. Y es que en las asambleas se cuidaban muy mucho de levantar el puño, sólo agitaban las manitas, o cruzaban los bracitos para provocar un "disenso" (sic) que alargase la asamblea otras tres horas más, las necesarias para que el comunata de turno se adueñase del soviet.

El niñato en cuestión, el animoso asambleísta, gana 75.931 euros anuales, lo mismo que Mariano Rajoy. 39.394 como diputado, 14.650 como portavoz de una comisión y 21.886 libres de impuestos en concepto de manutención y alojamiento. La bicicleta, aquella que alguna víctima de la sociedad capitalista le expropió en mala hora, supongo que no estará incluida en esta última partida.

No está nada mal para un crío logsizado de 27 años que si sabe hacer la O con un canuto ya sería algo digno de celebración. Me salen tres sueldos: uno bajo, de media jornada, para alguien que esté empezando, otro para un mileurista del montón y un tercero para un jefe de departamento.

Con esa pastizara en el bolsillo el puñito se levanta mejor. ¿Verdad agarzon? Aprovecha mientras puedas. Tan pronto como os hagáis con el poder empezaréis a purgaros los unos a los otros y no olvides que te podría tocar a ti. A Nin le despellejaron vivo, no te digo más.