lunes, 31 de diciembre de 2012

He venido a hablar de mi(s) libro(s)


Ayer llevaba La Gaceta, su periódico, un especial sobre los columnistas del diario que hemos sacado algún libro a lo largo del año. Como somos unos cuantos hace dos semanas nos citó un fotógrafo debajo del puente de Juan Bravo para retratarnos a todos. Faltaba sólo Itxu Díaz y Juan Manuel de Prada. El resto estamos todos ahí, de cuerpo presente y ateridos de frío. Yo, que soy más madrileño que nadie, me quité la chaqueta pensando que sería cosa de un par de minutos y nos tuvieron allí media hora entre pitos y flautas, es decir, entre uno que llegó tarde (no diré quien) y lo maniáticos que son los fotógrafos en lo suyo (si lo sabré yo).

Luego, cuando nuestra temperatura corporal rondaba los 35 grados pelados, Gonzalo Altozano nos pidió que hiciésemos una breve reseña de nuestras creaciones. Tan breve que apenas daba para hablar ni de medio libro. Así que figúrese lo que me costó reseñar tres libros, y más teniendo en cuenta que uno de ellos, la "Enziklopedia Perroflauta", es tan enjundioso y fundamental que sin él no se puede entender el mundo contemporáneo. Lo resolví hablando del Kindle, que es un aparato extraordinario. Aquí lo tiene.


Lo mejor para su Kindle

A estas alturas ya debería saber que leer libros en papel es como viajar en diligencia: una antigualla incómoda y cara que cansa la vista, mancha los dedos y agota los músculos del antebrazo. Lo que ahora se lleva es el Kindle, un aparatito minúsculo y ligero que venden por Internet a precio de risa. ¿Y cuál es el mejor amigo del Kindle? ¿La funda?, ¿una lamparita para leer confortablemente?, ¿un adaptador de corriente? No, nada de eso, el mejor compañero de un Kindle son los libros para el ídem escritos por un servidor.

Por ahora son sólo tres pero en breve serán más, muchos más, porque una de las ventajas que ofrece el Kindle es que el autor y el lector se entienden sin más intermediarios que el propio Kindle. Es bueno para el autor porque cobra por su trabajo (antes lo hacía tarde, mal y nunca), y también lo es para el lector porque, por lo mismo, paga diez veces menos que en papel. ¿Se le ocurre un arreglo mejor?

Los tres libros que yo, humilde escriba al servicio de sus lectores, he subido a Amazon para su descarga en los dispositivos Kindle se titulan “Treinta siglos no es nada”, “Para habernos matado” y “Enziklopedia Perroflauta”. Los primeros son dos libros de divulgación histórica de mucho aprovechamiento y muy entretenidos. El tercero es la obra definitiva sobre el perroflautismo que hoy abarrota nuestras calles y plazas. Esta peculiar “enziklopedia” le enseñará todo lo que debe saber sobre estos entrañables moradores de la Quechua. No comprarlo sería un crimen, un crimen de lesa perroflautidad.

Para que quede constancia de la gesta fotográfica que casi nos cuesta una pulmonía, aquí tiene la instantánea. Nótese que soy el único que publica en versión digital, el resto siguen en papel. Espero que, si volvemos a repetir esta foto dentro de unos años, sólo quede uno mostrando el tocho papelero y el resto vayan con sus Kindle o sus iPad. A los escritores nos interesa... y a los lectores también.



(de izquierda a derecha) José Javier Esparza, Paco Segarra, Javier Algarra, Fede de Juan, FDV, Pío Moa, Santiago Velo y Fernando Paz.