martes, 2 de octubre de 2012

El responsable


Hoy hemos sabido que el paro creció el mes pasado en 80.000 personas. En el último año la economía ha cosechado casi medio millón de nuevos desempleados y todos los españoles, a excepción quizá de Marhuenda, que va a lo suyo, tenemos la certeza de que el próximo mes volverá a subir, y el próximo, y al siguiente, y al otro, y así hasta que no quede nadie trabajando en todo el país a excepción de los funcionarios, los políticos y los liberados sindicales.

Las cifras de paro son ya tan rutinarias que no constituyen ni noticia. En los digitales nos limitamos a llevarlo de un modo telegráfico, casi de agencia. Por experiencia sé que nadie entra a ver la noticia, leen el titular y eso les basta, a lo más, los que entran se lían a discutir en los comentarios. El personal se ha resignado al derrumbe. Todos sabemos que, a estas alturas, nos encontramos en caída libre y esperando tocar suelo cuanto antes en forma de batacazo mortal.

Hace cosa de un año, cuando el zapaterato se acercaba a su fin, todos señalábamos con el dedo al Gobierno como responsable principal del hundimiento. El asunto estaba claro: la culpa era enteramente suya. Primero por negar la crisis y luego por hacer justo lo contrario de lo que debería haberse hecho. En aquel momento se decía que estábamos al borde del precipicio y que sólo un tío que los tuviese bien puestos al frente del Gobierno podría salvarnos.

Muchos quisieron ver en Rajoy a ese salvador. Por eso le votaron en masa los suyos y dejaron de votar a Rubalcaba los que no lo eran. De eso hace casi un año. La situación es peor que nunca. A todo lo malo del zapaterismo le han sumado un sistema fiscal propio de la Alemania del este y un sinfín de chulerías sorayescas y montorinas que no hay quien aguante. Ahora sólo nos queda preguntarnos: ¿quién es el responsable del desastre?