domingo, 29 de mayo de 2016

Poniendo al día un clásico

No requiere mucha explicación la cosa. Burocracia es sorayocracia. A mayor gloria de ella misma y de su banda. Y el resto son juegos presupuestarios. Solo nos queda esperar que su paso por la política española esté cercano a su fin. Es abogada del Estado y tiene al marido bien colocado, no le faltará un mendrugo de pan y algo más que echarse a la boca. Lo pagaremos nosotros, claro.