lunes, 24 de agosto de 2015

Guatemala al natural

Guatemala es aproximadamente esto. La carretera panamericana a la altura de San Lucas Sacatepéquez. Los que en ella habitan desde siempre no perciben los detalles. Los que venimos de fuera sí. La Guatemala del mañana no sé como será, la de hoy es así. Los ocupantes de la camioneta pick up de la fotografía no son pobres, no son marginados, no viven en infraviviendas sin luz ni agua arrulladas por un colector de aguas negras que pasa a pocos metros. No, nada de eso, los de la foto son la clase media de este país. Así viven y así viajan. Esto último no muy lejos porque con el pasaporte guatemalteco apenas se puede entrar en sitio alguno sin visado, un sitio que merezca la pena quiero decir. Pueden ir a Honduras, o a El Salvador, pero lo mismo les da que les da lo mismo. Por eso se embarcan en viajes al borde del abismo como el que cada año hacen miles de ellos a través de México. En cierto modo viven presos. El país mejora, pero lo hace tan lentamente que ninguno de esos tres verá cambios sustanciales a lo largo de su vida. Eso si no lo estropean antes sus políticos y los que no son políticos, que también podría ser.