Después de cinco años haciendo de revolucionario nachojcolarino de la plaza Tahrir con la Blackberry en la mano, he jubilado el último de los terminales y me dispongo a meterlo en un cajón en espera de que, algún día, cuando sea viejo, me de por catalogar todos los móviles que he tenido y los done a un museo. Antes de hacer eso (de meter la Blacky en el cajón) he sacado a todas sus predecesoras y he hecho una foto de familia. Sentimental que es uno. La foto es esta:
lunes, 29 de octubre de 2012
sábado, 20 de octubre de 2012
La Agencia Tributaria explicada a un niño
- Papá, ¿qué es la Agencia Tributaria?
- Bueno, a ver como te lo explico hijo, sin extenderme demasiado, algo parecido a esto:
- Bueno, a ver como te lo explico hijo, sin extenderme demasiado, algo parecido a esto:
viernes, 19 de octubre de 2012
Ya sabíamos que Cristòfor era Culom
Se ha armado un revuelo considerable a raíz del descubrimiento de una agencia de viajes catalana llamada Catalonia Tours, que afirma que Cristóbal Colón era, en realidad, "catalán, barcelonés, miembro de la familia real que llevó a la nación catalana en su expansión por el Mediterráneo". Es del todo lógico porque, como bien se encargan de recordar a los descreídos "sólo desde una tradición ciertamente naviera, como la de la casa real catalana, exploradora y conquistadora del Mediterráneo, se puede imaginar la tecnología y los conocimientos necesarios como para iniciar un viaje por el Atlántico en 1492".
jueves, 18 de octubre de 2012
Pensamiento preescolar
Hace mucho tiempo que la izquierda dejó de ser marxista o, al menos, sólo marxista. El izquierdismo de, pongamos, los años 30, 40 ó 50 exigía realizar sacrificios intelectuales y lucir méritos externos. Los que se decían de izquierdas eran, a un tiempo, revolucionarios y tenían que estudiar las bases de una enmarañada teoría política sobre la que habría de levantarse el mundo del mañana.
Eso debía ir en consonancia con cierta actitud de desprendimiento ante lo material. El revolucionario era puro de cuerpo y de espíritu, un guerrero de la idea preludio del hombre nuevo que habría de llegar con el advenimiento de la fase final de la Historia: la sociedad comunista, sin dioses ni amos, perfectamente igualitaria y feliz.
Eso debía ir en consonancia con cierta actitud de desprendimiento ante lo material. El revolucionario era puro de cuerpo y de espíritu, un guerrero de la idea preludio del hombre nuevo que habría de llegar con el advenimiento de la fase final de la Historia: la sociedad comunista, sin dioses ni amos, perfectamente igualitaria y feliz.
miércoles, 17 de octubre de 2012
Sí, eres pública
Los defensores de la enseñanza pública (es decir, estatal), esos de las camisetas verdes que vienen dando la paliza en la calle desde hace un año, venden la educación pública (es decir, estatal), como un sumario de todo lo bueno. Hablan de la calidad, de la solidaridad, de la sostenibilidad, de la profesionalidad y no no se de cuántas ades más. Los hay que se tragan el cuento y salen a la calle a liarla. Otros, la mayoría, en cuanto tienen un céntimo más envían a sus hijos a la enseñanza privada que, dicho sea de paso, también es pública como público es un restaurante, un hotel o un parque de atracciones. El hecho es que nadie o casi nadie critica abiertamente a la educación pública (es decir, estatal) por miedo a que le tachen de facha o, aun peor, que le llamen neoliberal, abstruso concepto que, de unos años a esta parte y gracias a la proverbial pesadez de Fidel Castro, se ha convertido el nuevo coco de la izquierdaza a ambos lados del océano.
Bien, ¿y por qué la gente del común huye de la enseñanza pública como de la peste? Básicamente porque es un desastre. Cuesta un dineral y los resultados son, cuando menos, mejorables en todos los aspectos. Y esto no es una opinión, es un hecho, a los informes PISA me remito. Pero no sólo a ellos, que ya hablan (y bien alto) por sí mismos, sino a este breve paseo que hoy, 17 de octubre de 2012, me he dado por la facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense. No voy a explicar nada, voy a poner ocho fotografías que lo explican todo ellas solitas.
Bien, ¿y por qué la gente del común huye de la enseñanza pública como de la peste? Básicamente porque es un desastre. Cuesta un dineral y los resultados son, cuando menos, mejorables en todos los aspectos. Y esto no es una opinión, es un hecho, a los informes PISA me remito. Pero no sólo a ellos, que ya hablan (y bien alto) por sí mismos, sino a este breve paseo que hoy, 17 de octubre de 2012, me he dado por la facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense. No voy a explicar nada, voy a poner ocho fotografías que lo explican todo ellas solitas.
jueves, 11 de octubre de 2012
¿Qué es, para qué sirve y cuánto cuesta un Kindle?
A raíz del estreno ayer de la 'Enziklopedia Perroflauta' ese libro necesario (más que el aire que respiráis, que el pan que coméis y, por descontado, de los impuestos que pagáis religiosamente al complejo rajoyar-sorayal), me han llegado varias consultas por correo electrónico. Todas coinciden. Quieren leer el libro, aunque sea pagando, el problema que tienen es que no saben lo que es un Kindle ni para lo que sirve. Bien, yo se lo explico, y en lugar de hacerlo uno a uno por e-mail lo hago aquí, en abierto, para que todos se den por enterados.
Trataré de ser lo más didáctico posible. Antes de nada me remito a un artículo que escribí sobre el tema de los libros electrónicos hace un par de años. “Adiós al papel” se llama y creo que es bastante ilustrativo, con él queda explicado lo que es (y para que sirve) un lector de libros electrónicos. Por resumir, el Kindle es a los libros lo que el iPod es a la música. Son simples reproductores. El primero se carga con libros y el segundo con canciones. Al tratarse de simples datos binarios (unos y ceros) se puede también leer libros electrónicos en otros dispositivos como tabletas e incluso en teléfonos móviles, aunque en pantallas tan pequeñas no es muy recomendable a no ser que uno se ponga las gafas de cerca del abuelo.
Trataré de ser lo más didáctico posible. Antes de nada me remito a un artículo que escribí sobre el tema de los libros electrónicos hace un par de años. “Adiós al papel” se llama y creo que es bastante ilustrativo, con él queda explicado lo que es (y para que sirve) un lector de libros electrónicos. Por resumir, el Kindle es a los libros lo que el iPod es a la música. Son simples reproductores. El primero se carga con libros y el segundo con canciones. Al tratarse de simples datos binarios (unos y ceros) se puede también leer libros electrónicos en otros dispositivos como tabletas e incluso en teléfonos móviles, aunque en pantallas tan pequeñas no es muy recomendable a no ser que uno se ponga las gafas de cerca del abuelo.
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