miércoles, 27 de octubre de 2010

Políticos de baja estofa

Se preguntaba Pío Moa hace una semana por qué nuestra sociedad da líderes políticos de tan baja estofa como Adolfo Suárez o José Luis Rodríguez Zapatero. Del primero, elevado a los altares tras cinco años en el poder y un lamentable paso por la oposición, se sabe casi todo, y casi todo lo que se sabe es mentira, está tergiversado u obedece a planteamientos más emocionales que racionales. Del segundo, sus disparates están tan a la vista que, aunque estén haciendo historia, todavía pertenecen a la crónica de actualidad.

miércoles, 25 de agosto de 2010

Esto es Radio Armenia...

Para reponer el estómago del plato que serví el otro día, hoy os muestro la otra cara de la moneda, un paseo por lo mejor que ha dado el humor ruso. Dejando a un lado los crímenes, el comunismo forjó (involuntariamente, claro) una cantidad infinita de chistes políticos que constituían la única válvula de escape en la angustiosa atmósfera represiva que se vivía en la Unión Soviética y sus países satélites. Los chistes aparecieron con la revolución, por eso Lenin los prohibió calificándolos de "actos contrarrevolucionarios". Contar un chiste se convirtió de este modo en algo ligeramente heroico, de ahí que sólo se contasen entre familiares y amigos muy cercanos. Oficialmente los chistes no existían, rusos, polacos, alemanes del este, húngaros o rumanos vivían en el mejor de los mundos y era simplemente impensable que alguien hiciese una gracia sobre las inexistentes penurias que padecían.

viernes, 20 de agosto de 2010

100 millones de muertos... y contando

Pocas veces una mala idea ha sido tan cara en términos de vidas humanas como el comunismo/socialismo marxista. He preparado en LD una galería con 40 fotos que resumen casi un siglo de barbarie ideológica. Algunas imágenes son de una dureza extraordinaria, pero, del mismo modo que tenemos la obligación moral de mirar a la cara al Holocausto nazi, es necesario ver los sanguinolentos resultados prácticos de la utopía comunista para aprender de una vez con quien nos jugamos los cuartos. El comunismo, a diferencia del nazismo, no ha muerto, goza de una salud excelente y aspira en este siglo a extender el mismo reguero de muerte y destrucción del siglo anterior.

viernes, 6 de agosto de 2010

Kolumnismo de kalidá

Siguiendo la estela de mi admirado Jotaemeguardia acabo de descubrir que el periodismo de kalidá™ es sólo una parte de todo lo bueno que cada día nos ofrecen los periódicos. Ayer en la versión de El País para víctimas de la LOGSE, es decir, en Público, se estrenó una columnista, perdón, kolumnista, muy joven que, según cuenta en su blog se centrará en “entrevistas a distintos jóvenes de entre 16 y 30 años. Se llama "Tráfico de hormonas" y aparece en el suplemento Esclavo Libre”. La sujeta firmante, escribiente y columnahabiente se llama Luna Miguel y es el arquetipo de lector del papel rouresí: semianalfabeto, logsizado y presuntamente rebelde y creativo. En definitiva, una pena de gente que vivirá de sus padres hasta que el Estado, siempre caritativo, los eutanasie de una inyección letal cuando su vida no merezca la pena ser vivida. Porque de estos hijos no podemos esperar.

miércoles, 28 de abril de 2010

El Marx del que nadie habla

Karl Marx, rebautizado Carlos en España por no se sabe bien qué razones, se pasó la vida pidiendo dinero prestado para no devolverlo jamás. Fue el arquetipo elevado al cubo de lo que él denunciaba: un vago, un caradura, un ser irascible, egoísta y desalmado que vivió, literalmente, a costa de los que le rodearon durante sus 64 años de vida.

Tras el célebre retrato que John Mayall le hizo en Londres allá por 1875, algo se atisba: muestra un hombre con barba muy poblada pero anárquica, medio negra medio cana, que sube por los lados de la cara, tapando las orejas, hasta llegar al pelo, con el que se funde en un amasijo greñoso y descuidado. Aunque lleva una levita limpia bajo la que esconde la mano, el retratado no parece un sabio, sino un mendigo al que algún alma caritativa, por alguna razón difícil de explicar, ha decidido inmortalizar.

miércoles, 14 de abril de 2010

Houston, tenemos un problema

La tripulación del Apolo XIII (de izqda. a dcha. Lovell, Mattingly y Haise)
Hace hoy 40 años el Apolo XIII, último grito en naves espaciales de la época, se rompió entre la Tierra y Luna, más cerca de la segunda que de la primera. Fue el primer gran fracaso del programa espacial americano, puso al mundo en vilo, a tres hombres al borde de la muerte y demostró lo vendidos que estamos cuando nos da por viajar al espacio exterior, lejos de la grávida y confortable órbita de nuestro pequeño y azulado planeta.