martes, 24 de octubre de 2006

El crimen de Dresde

Las cifras de la barbarie sobrecogen. Sobre una ciudad de 630.000 habitantes cayeron 650.000 bombas incendiarias de una tonelada cada una, 529 de dos toneladas y una de cuatro toneladas. El incendio que provocó el ataque fue de tal magnitud que la columna de fuego se veía desde 150 kilómetros a la redonda. La ciudad ni siquiera pudo defenderse. Apenas quedaban baterías antiaéreas y los pocos cazas disponibles no pudieron despegar por falta de combustible.

domingo, 17 de septiembre de 2006

Adiós General Yagüe, hola General Líster

Anda el personal muy revuelto en Madrid con lo de cambiar el nombre de las calles. Y cuando digo secta no hablo de los cuatro vándalos antisistema de siempre, sino del moderadísimo, dialogante y modélico PSOE, el mismo partido que los alemanes del SPD exhumaron en los años 70 para que liderase a la izquierda española tras el franquismo. Quieren que se cambie el nombre de 300 y pico calles porque recuerdan el "horror, la infamia, la sangre, la violencia, los asesinatos y el enfrentamiento entre españoles". Un grupete de vengadores de la memoria disfrazados de chupatintas municipales ha ensayado un piloto en la calle General Yagüe cambiando la placa por otra más, digamos, integradora: Calle Fraternidad. Se entiende por fraternidad la que ellos se dispensan mutuamente dentro del partido entre puñalada y puñalada.

viernes, 25 de agosto de 2006

¿Quién defiende al fumador?

La polémica e injusta ley del tabaco, de inconfundible aroma progre, acaba de cobrarse su primer libro crítico. Y, lo que son las cosas, lo ha escrito un socialista: José María Mohedano, que, felizmente apartado del, ese sí, nefando vicio de la política, se dedica con mejor fortuna a la abogacía. En ¿Quién defiende al fumador? desgrana un puñado de buenas razones para desafiar, más que la letra, el espíritu de una ley tan absurda como innecesaria.

Lo ha hecho a modo de diálogo, como los antiguos; preguntas y respuestas sobre un espinoso tema en el que la intoxicación existe, pero proviene más de los incansables activistas antitabaco que del humo de los cigarros. Así, por ejemplo, constatamos que eso de perseguir al que fuma no es cosa de la ministra de Sanidad, ni de los fanáticos aquejados de tabaquina que cargan sobre el cigarrillo todos los males que en el mundo hay: desde el mismo instante del Descubrimiento de América –y del tabaco–, las autoridades, tanto civiles como sanitarias y eclesiásticas, han librado una denodada e infructuosa lucha contra los fumadores.

jueves, 24 de agosto de 2006

Para mear y no echar gota

"El mayor daño que los nazis hicieron a los judíos no fue exterminar a varios millones de ellos, sino crear las condiciones para que otros tantos se convirtieran en los más despiadados herederos del nazismo"
Carlo Frabetti, intelectual

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martes, 1 de agosto de 2006

¡Viva Cuba Libre!


Cientos de exiliados en EEUU celebran el posible fin de la dictadura cubana

La noticia sobre el traspaso provisional del poder en Cuba tomó por sorpresa a la comunidad cubana exiliada en EEUU. Cientos de "anticastristas" se lanzaron a las calles de Miami tras conocer que Fidel Castro fue operado por una hemorragia gastrointestinal masiva que, según médicos especialistas, puede poner en riesgo su vida. Como en anteriores ocasiones, los rumores sobre el fallecimiento de Castro crecen en medio de la expectación. Analistas y políticos de renombre aconsejan mantener la calma. El congresista republicano por Florida, Lincoln Díaz-Balart, declaró que un sistema totalitario "es capaz de cualquier mentira, pero sabemos con seguridad que se acerca el final de la tiranía"

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viernes, 28 de julio de 2006

Y luego dirán que decimos

Ahmed Akkari, 28 años, danés de origen libanés. En Dinamarca se lo dieron todo: apoyo, educación y la posibilidad de labrarse un futuro como profesor. Él, en cambio, devolvió la cortesía armando la de las caricaturas en Oriente Medio y amenazando de muerte a un diputado por ser musulmán y moderado. Este retrato le retrata. El de la izquierda también, porque ya hay que ser cerdo para renegar de un país que ha sido generoso, abierto y comprensivo, un país que, después de todo, lo sigue siendo. La semana pasada el Gobierno danés le sacó del Líbano. A él, que estaba haciendo carrera para imán de los de la línea dura. Me pregunto porque, si aborerrece tanto occidente, se subió al barco que le puso a salvo de los bombardeos. Los que sigan pensando que los islamistas, al menos en lo que toca a sus líderes, son pobres diablos criados en la pobreza y víctimas de la intolerancia aquí tienen un ejemplo más para poner su prefabricada tesis a prueba.