Este domingo se jugará en el estadio Vicente Calderón la final de la Copa del Rey de fútbol. En principio, y con tanta Champions y tanta Liga, este torneo no tiene demasiada trascendencia deportiva. Los equipos grandes que no se han comido un colín en toda la temporada lo toman como un premio de consolación, los pequeños que a veces consiguen ganarlo, como un trofeo de segunda categoría que, precisamente porque es eso mismo, pueden permitirse levantarlo de tarde en tarde. Quizá por eso, y por la obligada presencia del Rey en el campo, se habla más de esta final por cuestiones políticas que por las meramente futbolísticas.
sábado, 21 de mayo de 2016
domingo, 15 de mayo de 2016
Nosotros o el caos
Entre el Partido Popular y Podemos sumaron poco más de diez millones de votos el pasado 20 de diciembre, casi la mitad de todos los que acudieron a votar. Parecería que el país está polarizado y, efectivamente, aunque no nos guste, así es. La polarización interesa a estos dos partidos y la azuzan desesperadamente. En el medio queda un PSOE y un Ciudadanos sin padre, madre, ni nadie que les escuche. Se trata simplemente de un espacio a achicar por los dos polos enfrentados. Y de eso mismo va a ir la campaña.
jueves, 12 de mayo de 2016
Tócala de nuevo, Alexis
Se aproxima el verano y toca sirtaki financiero. El show griego de todos los años. Los protagonistas ya están en el escenario interpretando el mismo papel de sus antecesores durante los últimos seis años. Es un show como digo de periodicidad anual que protagoniza el Gobierno griego (cualquier Gobierno griego sin distinción de partidos) y al que asisten obligados el FMI y los pirracas del Eurogrupo. El hecho es que ninguno de los dos quiere asistir al espectáculo, pero no les queda otra y además ponen la cama.
martes, 10 de mayo de 2016
Cuestión de hegemonía
lunes, 9 de mayo de 2016
TTIP Give trade a chance
De unos meses a esta parte se ha vuelto todo el mundo tarumba con el acuerdo de libre comercio e inversión (TTIP por sus siglas en inglés) que están negociando la Unión Europea y Estados Unidos. El tratado no es cosa de ahora. La cosa viene de lejos, pero ha sido en los dos últimos años cuando ha ido poco a poco trasladándose a la opinión pública. Si buscáis por ahí, es decir, por Google, lo que os encontraréis son furibundas diatribas contra el acuerdo: que si es ultraneoliberalismo, que si va a convertir esto en lo más parecido al Los Ángeles de Blade Runner, que si lo están negociando en secreto para luego pasar de noche por nuestras casas y secuestrar a los niños para comérselos luego crudos... y un largo etcétera del plañiderío habitual de la izquierda. Evidentemente, no es para tanto. No puede serlo. ¿Creéis que de un puñado de burócratas europeos y norteamericanos gordos como cardenales romanos iba a salir algo digno de ser discutido en la barra del bar? Pues no. Pues eso.
sábado, 7 de mayo de 2016
Granadina Papers, ¿verdad o mentira?
Ayer grabé La Contracrónica antes de haberme enterado de la reacción de Podemos, que se resumió en negarlo todo de plano y anunciar una demanda contra OK Diario y Francisco Mercado, el autor de la información. La Contracrónica es un podcast y, como tal, es algo necesariamente en diferido. Desde que se graba hasta que llega al dispositivo donde va a escucharse pasa algo de tiempo. Es cierto que Ferreras lo llevó a mediodía en su programa de La Sexta, pero pasó por encima rápidamente, como si el tema no tuviese mucha importancia. ¿Os imagináis que, en lugar de Pablo Iglesias como beneficiario en esa orden de pago, apareciese el nombre de alguien del PP o, no digamos ya, el de Albert Rivera? La batalla de San Quintín sería un picnic campestre al lado de la que habría armada ahora. A estas horas del sábado lo que estaría en las portadas es el escrache que habrían montado en las puertas de su casa.
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